El Hijo Dorado de Dios

God said:

Eres un Hijo de Dios tan excelente que es Mi deseo que siempre se te haga honor, se te dé la bienvenida, que seas tratado bien, que se te trate gentilmente, se te respete y se te considere como Mi hijo Divino lo merece y como debe ser. Hay algo en ti que debe tener el respeto y la consideración de los demás. No es normal que no lo tengas. Algo está apagado. No te sientes bien Es difícil tomarlo.

¡Ay! El mundo no conoce el valor de cada alma. En el mundo, muchos no saben de esto. Creen que ignorar es lo correcto. Si está en su poder, parece que piensan que es lo correcto, o no piensan en nada. No es secreto que, en el mundo, algunas veces se trata a Mis luces más brillantes como si fueran desechables. No te sientas tan mal, querido. Cristo y muchos más han sido tratados peor. Tú, al menos, puedes salir de las situaciones humillantes, pues, por supuesto, es cierto que no debes estar en esas situaciones.

Nunca nadie debe tratarte mal. No tienen derecho a hacerlo. Lo hacen por ignorancia. No saben Quién eres. Tampoco saben quiénes son ellos. Ni siquiera saben qué están haciendo. No saben lo que hacen. No piensan en ti. No están pensando. Cuando las personas ven con una visión limitada, no están pensando. No están amando. Llegan con una perspectiva limitada y por eso están ciegos.

Ves, ellos perciben que tienen derechos de algún tipo, y sus derechos de alguna manera se han vuelto una especie de poder, y de alguna manera está bien ser grosero, como si la grosería fuera su dignidad. Ellos ven el enfrentarte como hacerse valer, como si tuvieran que hacerse valer, a ellos mismos y a su punto de vista, y este hacerse valer se vuelve urgente, entonces sus percepciones se nublan. Por deporte o por seriedad, han visto en ti una afrenta.

Es mejor no tomar la ofensa ni ofender.

A veces parece que es cuestión de si tienes algún derecho en la Tierra en que vives. A veces te sientes total y absolutamente inoportuno, y te preguntas qué estás haciendo aquí.

Ésta interpretación que te he estado dando es corta de miras, amado, pues te convierte en una víctima inocente, y a los otros en villanos, villanos ignorantes, pero villanos al fin. Es cómico, ¡qué intercambiables que son las partes! ¿Es extraño, no, que aquellos que condenaron a Cristo se vieran a sí mismos como víctimas y a Cristo como quien estaba equivocado? Cristo, por supuesto, pudo pensar que sus perseguidores eran inocentes.

En la vida ordinaria, en conjunto, cuando sientes que te hirieron y que se aprovecharon de ti, el que hiere también se siente herido y usado, y sólo está tratando de vengarse. ¡Es exactamente como tú! ¡Y tú, con frecuencia, puedes ser como él! Es muy extraño realmente cómo un hermano pelea con otro hermano, cada uno sintiendo que ha sido tratado injustamente.

Y bueno, podrías preguntarte: “¿Sentir humillación es siempre una cuestión de ego? No puede ser, Dios. ¿Cómo podemos no sentirnos humillados cuando hemos sido humillados? No somos todos como Cristo que pudo pasar por alto el haber sido maltratado.”

Ahí está el punto: Sea el ego o algo más allá del ego o el realismo lo que te hace sentir humillado, la causa y los méritos no son el tema. No importa cuán degradante, no importa cuán equivocado, cuando te sientes humillado no puedes quedarte ahí. La razón y la validez de cualquier cosa son irrelevantes. Ahora debes liberarte de las cadenas de la humillación. Ahora eres responsable por cómo te sientes.

Sal del calabozo de la humillación, y ven a Mí ahora.

Translated by: Cecilia R