Lo que Entregas

God said:

Puedo ser el Único Dios del Universo, pero no soy exclusivo. ¡Para nada! Todo lo contrario. Incluyo a todos. Las reúno a todos en Mis brazos. Les doy la bienvenida a todos en Mi corazón. Ustedes, Mis mensajeros en la Tierra, clasifican y descartan. Ponen a algunos primeros y a otros últimos. Hacen que algunos tengan que hacer fila. Yo, nunca lo hago. Les ofrezco a todos un asiento a Mi lado.

¿Me creerás cuando te diga que no le ofrecí a Cristo más que lo que te ofrezco a ti? Cristo Me escuchó y aceptó. Pasó a ser Mi empleado. Yo le ofrezco todo a todos. Te ofrezco a ti a ti mismo.

Ciertamente algunos de Mis hijos tienen un talento, y otros tienen otro, pero todos tienen talentos. Todos son enviados a la Tierra para representarme de un modo que sea natural para ellos. No pongo clavijas cuadradas en agujeros redondos. No te pido que seas exactamente como el que conoces como Cristo. No le pido a nadie que sea Cristo. Les digo a todos: “Eres Cristo. Eres hijo de Mi corazón tanto como Cristo. No distingo a Cristo. Cristo se distinguió a sí mismo”.

No digo que luzcas como Cristo. No te pido que te vistas como él. No te digo que intentes ser como él. Te digo que tú eres Cristo, sólo que no lo has entendido. Digo que te has juzgado mal. Cristo no se juzgó a sí mismo, como tampoco juzgó a nadie. Entendió que debía caminar por la Tierra y sembrar semillas de amor, de entendimiento, de aceptación. Entendió que debía compartir Mi luz con todos. Para hacerlo, no siguió leyes. Siguió a su corazón que era devoto de Mí.

No dejó a nadie a un lado. Los leprosos y las prostitutas no eran inferiores para él, como tampoco lo son para Mí. Puso un paso delante del otro, y creció para ser el Gran Ser que fue. Ese es el caso de todos los Grandes. No nacieron en el estado de conciencia en el cual dejaron la Tierra. Como tú, todos los Grandes surgieron de pequeñas bellotas.

Todos en el mundo tienen su lugar en el Sol.

Los Grandes dieron lo que Yo tenía para dar. Tú todavía crees en el estatus. Todavía crees en la jerarquía. Todavía crees en el ego. Puedo esperarte. Espero que te entregues, amado.

Por supuesto, esto no es una entrega en lo absoluto, a menos que llames entrega al hecho de aceptar riquezas, a menos que llames entrega al aceptar amor y sabiduría y a todos y a todo. Si puedes llamar entrega al aceptar Mi amor, todo mi amor, bueno, entonces, te pido que te entregues. Te pido que renuncies al ego. Ya no lo necesitas para nada salvo como baratija para colgar del espejo retrovisor en tu auto. Si llamas renuncia al compartir Mi luz, entonces por favor renuncia a Mi luz y dásela pronto a otros. Si reconoces que renunciar implica alegría y felicidad, entonces renuncia. Si llamas renuncia al dejar el dolor, la resistencia, la irritación, los humores y la negatividad, entonces déjalos a todos y entrégate.

Si consideras renuncia al vivir en armonía sacrificando la discordia y tus nervios alterados, entonces apúrate y renuncia. Si consideras renuncia al terminar con la falsedad y aceptar la Verdad, ve directo a eso. Si consideras poner tu corazón en el Mío como renuncia, entonces sí, renuncia. Entrégame tu corazón, amado, y yo aceptaré gentilmente tu corazón como un tesoro sin límites conservado en Mi corazón para que todo el mundo lo conozca.

Translated by: Cecilia R

 

Your generosity keeps giving by keeping the lights on