Las Posibilidades del Sí
Tengamos en cuenta la simplicidad, y dejemos de lado la complejidad.
La complejidad no es la verdad. La simplicidad lo es.
Uno es un concepto simple.
Reduce todo a uno.
Cuando todo es reducido a lo más simple, tú obtienes la verdad. Has tenido demasiada superficialidad en tu pensamiento. Tus pensamientos han sido borlas ondeando en la brisa. Permitamos a tus pensamientos regresar a la fuente de lo que existe y liberar el exterior de lo que no. Tú has creado falsas imágenes.
Las negativas de tu mente han tomado el dominio de ti. Las posibilidades del no te han capturado. La censura de la mente te ha dominado. La mente te otorga la posibilidad del fracaso. Un posible fracaso es pesado, y reside mayormente en lo que otra persona pensará acerca de ti, y tú adoptas ese pensamiento ajeno como propio. ¿Qué es el fracaso sino el concepto de no lograr algo que tú o algún otro pensaba que tenías que lograr? ¿Ves tú ahora cómo tu vida está basada en pensarla más que en vivirla? El fracaso no existe. Existen las premisas falsas.
Abraza las posibilidades del Sí. Esa esa una premisa desde la cual tú puedes operar.
Si tú no puedes abrazar la posibilidad del Sí, entonces abraza la posibilidad del Tal vez. El concepto de Quizás por sí sólo abrirá perspectivas para ti, ya que la mente cerrada te ha condenado.
¿Existe algo que no pueda estar en el corazón de Dios?
Los rastros falsos no te llevan a ningún lado sino que te hacen volver a ti. Perdido en un rastro falso, vuelves adonde habías comenzado y empiezas el viaje otra vez.
Volver a ti es bueno, pues es ahí donde todo comienza.
Acostúmbrate hoy mismo a la verdad.
Sal del camino de la verdad.
Sal de tu camino.
Tú haces demasiadas demandas. Eso es lo mismo que decir que tratas de tomar el control. Cualquier control personal que tomes es demasiado. Tú controlas hasta cuando debes salirte de control. Tú ordenas salirte de control, pero lo haces solamente un poco. Aún mantienes el ojo sobre el control. Tu atención está más puesta en el control que en el ser. Tú no puedes estar en tu ser y controlarte al mismo tiempo.
Tú ordenas resultados. Ordenar un resultado particular te priva de otros. El control es reprimirte de tu deseo más que permitirte satisfacerlo.
No tienes que ordenar el amanecer del día. El sol sale sin tu control. Tú no ordenas a la rosa que florezca. Esta florece gracias a su propio florecimiento.
Las cosas más bellas son aquellas que no tratas de controlar, que ni siquiera imaginas controlar. Los acontecimientos más bellos ocurren por sí solos. El amor llega por su cuenta. Se ordena a si mismo a llegar. Yo he dejado todo en marcha, y tú debes dejarlo que sea lo que es y que alcance lo que alcanzará.
La verdad es que tú no tienes ningún control. No puedes controlar a la vida. Tu control es tan sólo resistencia, y tu resistencia proviene de una idea excluyente.
Nada tiene que ser de la manera en que tú pensaste que tenía que ser.
Tus pensamientos son vestigios.
Cuando puedas aceptar que tus cálculos pueden haber sido cálculos erróneos, estarás en un nuevo andar. Abandonarás el viejo pasado pegajoso. Te elevarás hacia alturas jamás imaginadas porque te habrás soltado del lastre del cual te agarrabas.
Has sido un bote amarrado a la costa. Tú remabas y remabas, y te preguntabas porque no podías abandonar la costa. Ahora es tiempo de desamarrar el bote. Desamárrate.
No puedes permanecer en la tan famosa seguridad de la costa y montar las olas del océano al mismo tiempo. ¿No es acaso lo que tú has estado tratando de hacer? ¿No te has trabado a ti mismo con ideas que tú formaste?
No existe el cielo sin las estrellas.
Ningún bote puede navegar sin dirección.
No existe ningún hijo Mío que pueda perderse de Mí. Él puede pensar que está perdido o algún otro puede pensarlo. No es verdad. Tu seguridad se encuentra en Nuestra conexión, en lugar de en una vieja soga que te agarra.
Un bailarín no puede bailar sin dejar el piso. No sería un baile si los pies se adhirieran a la pista de baile. Una voz no puede cantar si se reprime a si misma. Una voz debe fluir para cantar. Y para que tú vivas la vida en la Tierra en vez de tan sólo permanecer en ella, debes embarcarte en la aventura con las supuestas agallas de dejar para Mi las particularidades de las consecuencias. No tan sólo algunas, sino todas, no tan sólo algo del tiempo, sino todo el tiempo, no tan sólo el clima, sino todo el viaje. Tú debes deshacerte de tus consecuencias proscriptas. Debes sacarlas incluso de tu vista, ya que no conoces la grandeza que yace ante ti y que has rehusado para aferrarte a ciertas consecuencias y desaprobar otras. Tú no sabes lo que yace justo sobre el horizonte.
¿Me permitirás entonces, de una vez por todas, entregarte algo más grandioso de lo que tú has considerado dentro de tu esfera?
Translated by: Pablo Vaud...Permanent link to this Heavenletter: http://www.heavenletters.org/las-posibilidades-del-si.html

