¿Para qué son los Sueños?

God said:

Se ha dicho tanto en el mundo acerca de estar sujeto al suelo. Me parece que ya tuviste los pies sobre la tierra por suficiente tiempo. ¿Qué te parece ir al Cielo? ¿Realmente tienes que tener los pies sobre la tierra todo el tiempo?

Tú sabes que cuando un padre le dice a su hijo que está en penitencia, eso significa un castigo. Significa que el niño ha quebrantado alguna ley y no se le permite ir a algún lugar por un tiempo. Se supone que el niño aprende su lección. Se lo limita para que luego pueda ser libre.

Si adhieres a la idea de que sobre la Tierra tienes que ser castigado, o más castigado, que el ser castigado es mejor que volar alto, entonces te aprisionas solo. Ciertamente, te estás negando a ti mismo. Por supuesto, quieres tus pies sobre la tierra, ¿pero eso es todo? Amado, también tienes que liberarte para llegar alto. A veces, amado, tienes que emprender el vuelo. No debes enterrar siempre tus tobillos. A veces debes despegar, dejar ir, saltar, tomar tu oportunidad, dejar de aferrarte a lo límites a los que el mundo llama realidad. Tener los pies en el suelo es bueno, pero no hay nada malo en ambicionar. Ambicionar podría ser mejor. Con la mente humana, uno puede estar con los pies sobre la tierra y ambicionar a la vez.

A muchos de Mis hijos que están alcanzando las alturas se los ha llamado soñadores, como si ser soñador fuera algo malo. Espero que tú, amado, no rechaces a alguien con arrogancia por ser un soñador. Ciertamente, no te niegues el privilegio de tener sueños, incluso sueños que nadie haya soñado antes. ¡Los sueños son las estrellas que guían tu vida! Sin sueños te quedarías adonde estás. Sin sueños ¿adónde querrías ir? Los sueños revelan los deseos y los deseos son algo bueno. ¿Qué se habría manifestado si nadie hubiera soñado? Tú debes tener sueños. Tú debes exceder el perímetro del mundo.

Sin sueños tendrías pies de plomo. Atado al suelo estarías triste. Lo digo de nuevo ¿Qué te parece ir al Cielo? Ciertamente allí tendrías los pies livianos. Incluso camino al Cielo tendrías los pies livianos. Tu corazón está conectado a todo esto. No pensarás que siempre tienes que estar abatido o triste. Seguramente mereces estar despreocupado. Tú corazón tiene derecho a estar como quiera, y está bien que mire más allá del suelo. Si siempre estás mirando para abajo porque alguien te dijo que era bueno o por alguna otra razón, piensa en todo lo bueno que te pierdes. El suelo es bueno, y el cielo también lo es.

Tener los pies sobre la tierra es decir de alguna manera: “Quédate atrapado en los límites del mundo. No vayas más lejos. No te atrevas. Podrían reírse de ti.”

Amado, los sueños son la avenida por la cual llegas más lejos. Los sueños son el timón del barco de la vida. ¿A qué tierras inexploradas viajarías? ¿Qué horizontes abrirías para que los demás vean? ¿Qué montañas escalarías? ¿Qué oro descubrirías? ¿Qué tesoros hay por ahí que todavía no han sido encontrados? ¿Cómo sabes qué hay delante de ti si no te atreves a ir allí? ¿Cómo sabes qué posibilidades hay si no abres tu corazón a ellas? ¿Qué estás reteniendo que deberías dar?

¿Quién pesca si no va a pescar y no arroja su línea en el agua?

El hecho no es que todos tus sueños se tienen que volver realidad. El hecho es que tienes que tener sueños.

Translated by: Cecilia R

 

Your generosity keeps giving by keeping the lights on