Deja que tu Corazón Sea el Océano

God said:

Cuando te despiertes en la mañana, que tu corazón recurra a la alegría más que a las obligaciones. O aún mejor, haz que tu obligación sea la alegría. Deja que tu responsabilidad para con el mundo sea tu alegría. No llevas al mundo sobre tus hombros. Llévalo en tu corazón hasta donde estoy YO. Puedes creer que no soy una carga. Soy quien Quita la Carga. La quito de repente. Convierto cada peso en alegría. Enciendo la luz, amado, y la luz nunca pesa. Te doy Mi alegría. Te doy Mi amor. Te los doy para que los uses, y para que los uses bien. No te los presto. Te los doy.

De alguna manera puedes haber tenido la idea de que estás obligado a no tener alegría o a sufrir, a arrastrar tus pies como si estuvieras encadenado a una pared de cemento. En lugar de arrastrar tus pies, baila. Baila en tu corazón, y serás ligero de pies.

El amor está disponible. Está disponible en cada esquina. ¿No te aprovecharás de eso? ¿No convertirás a la escoria en oro? ¿No convertirás cada situación para hacerla agradable? Si no lo haces por ti, ¿lo harías por otro?

Digámoslo de esta manera: Ya no quites la alegría de tu corazón. Ya no la conviertas en otra cosa, en nada más. No aceptes más que la alegría en tu corazón. Has sido descuidado. Has dejado que el martirio entre, como si tuviera un lugar en tu corazón. Tu corazón debe ser compasivo y no severo. Deja que el amor permanezca en él. Ya no permitas que nada se entrometa en tu alegría. Cualquier otra cosa que entre en tu corazón es una intrusa. No corresponde a tu corazón. Yo pertenezco a tu corazón. Todo lo que SOY pertenece a tu corazón. No dejes lugar para nada más. Llena tu corazón hasta que desborde.

Lleva un cartel en tu corazón que diga "Estoy completo. Sólo el amor y la alegría pueden entrar. Soy quien decide por mi corazón y acepto oro. No acepto menos. Yo, tu corazón, dejo que todos ingresen a mi calor, pero lo que no sea amor y alegría debe quedarse afuera. Por supuesto, no hay lugar en mí para nada que no sea amor ni alegría.”

Entonces lee el cartel en tu corazón.

Otra forma de decirlo es que tu corazón está lleno de Mí. Llena tu corazón con Dios. Llena tu corazón con el amor de Dios, y todo lo que entre en tu corazón será transformado. Tendrás ojos para ver. Tendrás un corazón que sabe. Tu corazón no cumplirá las órdenes de cualquiera. Tu corazón cumplirá Mis órdenes, y Mi orden es que pongas de relieve el amor y la alegría. ¿De todas maneras, qué otra cosa querrías en tu corazón?

Ten una política de puertas abiertas en tu corazón. A la vez, los zapatos deben ser dejados afuera. Todo el equipaje debe ser dejado afuera, no debe ser revisado sino arrojado. Con todo el equipaje arrojado sólo existen la alegría y el amor, y pueden entrar.

Deja que tu corazón sea un río. Deja que tu corazón sea el Océano que lo abraza todo, lava todo, y eleva todo en el tono de su amor. Del Océano vienes y al Océano te irás. ¿Qué más deberías estar haciendo salvo crear amor y alegría?

En tu camino a donde sea que vayas, sigue al amor y a la alegría. Deja que te acompañen. Deja que sean tus compañeros leales. Deja que Mi amor y mi alegría te sigan y te den la bienvenida en tu nado hacia las playas del Cielo.

Translated by: Cecilia R
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