Una Rosa Perfecta
Rara vez Me has considerado como Alguien Que Desea. Me has considerado como Alguien Que satisface tus deseos.
O bien Me has considerado como Alguien Que ordena.
Talvez Mi deseo y Mi Voluntad son la misma cosa. Ciertamente, lo que Yo deseo ha de suceder.
El pensamiento acerca de ti en Mi corazón es igual a ti.
Yo expreso un deseo, y el deseo se cumple. Mi deseo para ti fue cumplido en el preciso momento en que lo pensé.
La forma de un pensamiento expresa el deseo en ciernes. El deseo es una conmoción, y el pensamiento es el reconocimiento de esa conmoción. El deseo se siente, y luego un pensamiento surge a partir de él.
Y sin embargo tu deseo Me arrastró hacia pensamientos acerca de ti. Tú querías expresarte, y Me pediste por esa expresión. ¿Fue Mi deseo o el tuyo?
¿Acaso Yo me aislé por ti? Yo añoré por tu ser en Nuestra creación, y tú añorabas saber algo de ti mismo. LLegar a existir, salir del cascarón de Mi ser - estirando tu ser, como si lo estuvieses alargando, envasando - fue la manera para que tú puedas expresarte y descubrirte un poco más y para Mí fue la forma de VerMe a Mí mismo. De esta manera surgió un espejo, y la Creación se creó a sí misma.
Antes de que tú pudieras aparecer en el mundo, el mundo debía ser creado como si fuera un patio de juegos para ti. A partir de Mi pensamiento, el mundo se abrió de golpe.
Todo está contemplado en Mi pensamiento. Y tú estás contemplado allí, y tú eres libre de vagar por allí.
Un deseo equivale a ese mismo deseo. No es más ni menos de lo que es. Una margarita es una margarita. Una peonía es una peonía. Y tú eres tú.
Te pensabas de muchas formas físicas, y por lo tanto Mi único hijo fue replicado para que lo veas como a muchos. A partir del polvo de Mi pensamiento, a partir de su consecuencia, tú llegaste a existir, gracias a Mi existencia, y todavía Nosotros seguimos unidos. El polvo de Mi pensamiento se asentó, y tú surgiste a partir de él.
Tú surgiste instantáneamente porque Mis pensamientos se manifiestan más rápido que la luz. Mi pensamiento es la manifestación. Y tu pensamiento también es tu manifestación.
A partir del deseo, del pensamiento, surge la manifestación. Toda esta belleza que te rodea - Nosotros la creamos, tú y Yo.
Con la excepción de que no existe el tú y Yo. Existe el Yo, y tú vienes a ser Mi pensamiento dispersado sobre un universo disperso. Uni-verso. Esa es una canción que Yo canto, y esa es también la canción de ti. Yo me la canto a Mí mismo.
Y tú Me cantas a Mí. Nosotros cantamos el estribillo, que se llama vida. Tú cantas para Mí, y tú vives gracias a Mí porque tú eres Mi deseo y Voluntad manifestados.
Yo soy el Campo donde tú juegas.
Es en Mi corazón donde tú rasgueas la guitarra.
Tú eres el anhelo de Mi propio Corazón.
Tú saliste a jugar en la Tierra. Yo te llamo todos los días, y te mantengo en mi vista. Yo puedo hacer esto fácilmente porque Nosotros somos Uno, y tú no te puedes alejar de Mi pensamiento, el cual es la realidad acerca de ti.
Tú eres el pensamiento de Mi corazón, la canción de Mi corazón, el deseo de Mi corazón. Tú eres aquello con lo que Yo había soñado, y Mis sueños se volvieron realidad. Tú pensaste que eras tu propio sueño, y quizás pienses eso, pero eres Mío. Tú eres tuyo, y eres Mío, pero eres tuyo únicamente porque el Padre no está lejos del hijo quien Lo hizo Padre.
Nuestra conexión Me da una gran felicidad, y esa felicidad Yo deseo dártela a ti para que tú la conozcas y sepas algo del amor que te creó como a una rosa perfecta. Una rosa perfecta, no puesta en un vaso, sino libre para regresar al Cielo, de donde nunca se fue debido a Mí y a Mi amor por ti, la rosa perfecta.
Translated by: Pablo Vaud...Permanent link to this Heavenletter: http://www.heavenletters.org/una-rosa-perfecta.html

